Oportunidades del 5G para la industria

El 5G se presenta como el impulsor de la hiperconectividad, la transformación digital y la economía del futuro

El 5G, como hemos visto en anteriores análisis, es una nueva evolución tecnológica que marca el camino para un sinfín de productos, servicios y aplicaciones. El despliegue del 5G va a cambiar nuestro día a día en múltiples campos, haciendo posible acciones que hoy aún parecen ciencia ficción, pero el día de mañana serán un hecho.

Unas de las tendencias clave que más van a depender y demandar del 5G son la realidad virtual y la realidad aumentada en cloud. Son dos entornos que requieren el manejo de una gran cantidad de datos y dispositivos con la capacidad de procesar toda esa información.

A día de hoy hay muchos programadores de realidad virtual y aumentada que se ven afectados en sus desarrollos porque no encuentran una red que soporte las aplicaciones que están haciendo. Aquí es donde el 5G se convierte en una pieza clave, abriendo la posibilidad de incorporar nuevos servicios y experiencias de uso en el día a día del usuario y la industria. Oportunidades tales como la automatización de los alimentadores en la energía conectada, los drones para seguridad e inspección, el broadcasting en vivo en UHD para redes sociales o el asistente personal habilitado por inteligencia artificial.

Existen muchos casos de uso del 5G en función de las diferentes industrias que se pueden ver implicadas. Teniendo en cuenta las tendencias del mercado y su dependencia del 5G, hemos seleccionado las cinco oportunidades que consideramos más relevantes y revolucionarias para la industria:

 

1. Vehículos conectados – Conducción teleoperada, autónoma y platooning

ABI Research estima que habrá 60.3 millones de suscripciones de vehículos conectados a 5G para el 2025. El crecimiento aumentará entre 2025 y 2030 debido a los ciclos típicos de reemplazo de vehículos, de 7 a 10 años.

Se trata de uno de los grandes casos de uso que se ven en la mayoría de trials con tecnología 5G. Requiere de su tecnología no solo por la cantidad de sensores que juegan un papel clave, sino por la capacidad de comunicación del vehículo con el entorno, otros vehículos o las señales de tráfico. La reducción de la intervención humana directa exigirá una mayor necesidad de intercambio frecuente de información entre el sistema de control del vehículo y los sistemas back-end basados en la nube, una serie de patrones que actúen sobre la respuesta del coche a tiempo real.

Las principales tendencias tecnológicas que impulsan la revolución de la movilidad (la conducción autónoma, la movilidad cooperativa, el mantenimiento preventivo y la recogida de datos de sensores) requieren de una conectividad segura, confiable, de baja latencia y de gran ancho de banda.

A modo de ejemplo, la latencia con 4G es de 50ms, lo que se traduce en que si un coche circula a 100km/h, en el momento en que un sensor detecta una orden, antes de darse cuenta de qué tiene que hacer ya habrá recorrido metro y medio. Sin duda es una distancia insalvable en condiciones de seguridad. Con el 5G, en cambio, se consigue una latencia por debajo de un milisegundo, ofreciendo el rendimiento necesario tanto a velocidades de autopista como en entornos urbanos densos. Solo el 5G puede satisfacer todos estos rigurosos requisitos de conectividad, proporcionando mayor conocimiento de la ubicación y permitiendo la navegación de alta precisión gracias a un gran ancho de banda y flujos de baja latencia desde otros vehículos e infraestructuras viarias.

El mercado de automóviles conectados está listo para una transformación radical, a medida que el papel de la conectividad crece, convirtiéndose en un habilitador crítico de una movilidad más segura y sostenible.

 

2. Industria Smart – Control de robots sin cables basado en cloud

Las conexiones fijas aún dominan en cuanto a volumen de conexiones de IoT industriales. Se estima que el 5G debería ver una tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR) de 464% de 2022 a 2026.

Los principales avances de la industria incluyen movimientos hacia el lean manufacturing, la digitalización y una mayor flexibilidad en los procesos de trabajo y producción. En los últimos tiempos, la industria también ha experimentado un fuerte cambio a favor del Internet de las cosas industrial (I-IoT).

Históricamente, los fabricantes han confiado en las tecnologías cableadas para sus aplicaciones conectadas. Soluciones inalámbricas, como Wi-Fi, Bluetooth y WirelessHART se han ido abriendo hueco en las fábricas, pero estas soluciones inalámbricas tienen limitaciones de seguridad y ancho de banda confiable. Un ejemplo lo encontramos en que los robots coordinados de manera isócrona (formato péndulo) en tiempo real requieren una latencia de red de menos de 1ms, la cual solo está al alcance del 5G.

Los beneficios esperados para la industria con la llegada del 5G son el incremento de la productividad (a través de robots colaborativos y gafas de realidad aumentada que guíen a los operarios), la reducción del down-time y los costes de mantenimiento (a través de una monitorización continua o machine learning) y la reducción de costes de inventario y logística.

A finales de 2017 había 18 millones de conexiones de monitorización basadas en condicionantes en todo el mundo; se estima que para el año 2025, la cifra aumentará a 88 millones. Lo mismo pasará con la cantidad de robots industriales provisionados en todo el mundo, que crecerá de 360.000 a 1,05 millones. En todo caso, si las empresas manufactureras quieren aprovechar al máximo la oportunidad del IoT industrial, deben implementar una solución de extremo a extremo que cubra la cadena de suministro, la planta de fabricación y todo el ciclo de vida del producto.

 

3. eHealth – Diagnóstico y tratamiento en remoto

Se espera que la inversión en el mercado de la salud inteligente supere los 230 mil millones de dólares para 2025. El 5G proporcionará la conectividad para una proporción cada vez mayor de esa inversión.

Junto a los vehículos conectados, el eHealth es uno de los ámbitos con mayor futuro. En los últimos 5 años ha habido una creciente adopción de tecnologías con conexión inalámbrica en dispositivos médicos. Los profesionales de la salud han comenzado a integrar soluciones remotas para el diagnóstico a través de audio/vídeo, la cirugía y la supervisión de la salud (telemedicina) utilizando dispositivos portátiles o wearables.

El diagnóstico remoto, como la endoscopia inalámbrica o la ecografía, depende de la interacción entre el terminal del dispositivo y el paciente. La sensibilidad de la acción del médico requiere de una red con latencia más baja de la que disponible actualmente.

El eHealth dispone de muchísimas aplicaciones, como en el caso de la tercera edad. En España mismo, la población que supera los 65 años de edad, que en 1960 representaba el 8,2% del total, ahora roza el 19%. En 2031 se disparará al 26,2%, si bien en algunas regiones, como Asturias, ya han alcanzado el 25%.

De hecho, a nivel mundial, el porcentaje de población que tiene 55 años o más casi se duplicará entre 2000 y 2030, pasando del 12% al 20%. Moody’s Analytics, basado en datos de la ONU, ha informado que algunos países (Reino Unido, Japón, Alemania, Italia, Estados Unidos y Francia) pasarán a estar “súper envejecidos“ en unos años: el 20% o más de la población tendrá 65 años o más.

En  esta coyuntura, el sector de la salud tiene la oportunidad de desarrollar un servicio de asesoramiento médico completamente personalizado que se complemente con sistemas médicos de IA dirigidos por médicos conectados por 5G. En una reciente encuesta B2B, ABI Research descubrió que el 42% de los encuestados en este sector tienen planes sólidos para despliegues 5G y están convencidos de su papel como habilitador de soluciones de salud avanzadas.

La evolución tecnológica en el campo de la salud está siendo impulsada en Norteamérica, así como en los mercados de Alemania y el norte de Asia. Las aplicaciones emergentes incluyen análisis de datos basados en la nube, asistentes médicos de inteligencia artificial, comunicaciones de ambulancias habilitadas con 5G y diagnóstico remoto.

 

4. Entretenimiento en casa – Vídeo wireless UHD 8K y gaming en la nube

Se espera que el 5G admita una experiencia de juego 4K receptiva e inmersiva a 90 fps, con una latencia de extremo a extremo de 10 ms en general y una latencia de extremo a extremo de 1 ms para casos de uso que exijan una latencia extremadamente baja.

Uno de los primeros casos de uso comercial para el 5G será el acceso inalámbrico fijo, que es un medio pensado para proporcionar acceso a internet a hogares que utilizan tecnología de red móvil inalámbrica en lugar de líneas fijas. El acceso inalámbrico fijo, o WTTx (“wireless-to-the-x”), puede acortar considerablemente el período de despliegue de la red sin necesidad de cavar zanjas, colocar cables de fibra o instalar postes.

Con WTTx, la telco puede proporcionar una plataforma para una serie de servicios de valor añadido para el hogar inteligente, que se pueden mejorar mediante la integración del asistente digital de inteligencia artificial, el análisis de agregación de datos y el desarrollo de aplicaciones de software.

A finales de 2017, las suscripciones de banda ancha fija llegaron a 854 millones de hogares, lo que equivale a sólo el 44% de las residencias globales. Según el pronóstico, 350 millones de hogares podrían potencialmente disponer de servicios de WTTx en 2020. Como vemos, las previsiones en crecimiento y eficiencia son bastante favorables.

En el mundo del home entertainment, las principales aplicaciones son a nivel de red, vídeo, visualización, gaming y smart home. Las aplicaciones de TV, juegos y domótica colocarán a la empresa de telecomunicaciones en el centro de la casa inteligente, ya que un vídeo de 8K con velocidades de datos de más de 100 Mbps requerirá el ancho de banda alto que proporciona 5G. Según los pronósticos, los precios más bajos y los nuevos servicios de televisión UHD basados en suscripciones atraerán a la mitad de los usuarios de televisión de todo el mundo a usar televisores 4K / 8K para 2020.

 

5. Smart City – Videovigilancia habilitada por IA

El ingreso estimado de servicios de valor añadido en el mercado de la videovigilancia de no consumo fue de 12 mil millones de dólares en 2017 y se espera que crezca a 21 mil millones para 2025.

A día de hoy, las smart cities ponen foco en la videovigilancia como una vertical más de su modelo, complementando el despliegue de sensores. La videovigilancia de la ciudad es una herramienta valiosa que no solo mejora la seguridad, sino que también potencia la productividad de las empresas y las instituciones.

La demanda de videovigilancia está impulsada por la innovación en la tecnología de las cámaras de vídeo y, sobre todo, por un almacenamiento en la nube que permita la recopilación y el análisis de datos en tiempo real para predecir situaciones no deseadas o de riesgo. Las cámaras de vigilancia inalámbricas, evolucionando a 4K Full HD en la era 5G, ampliarán los escenarios de aplicaciones útiles y simplificarán la implementación.

Las funciones mejoradas de las cámaras de videovigilancia más recientes, como altas velocidades de frames, vídeo HD y WDR (Wide Dynamic Range, que permite tomar imágenes incluso en condiciones de iluminación precarias) contribuirán a generar un tráfico de datos nuevo y significativo. El tráfico HD requiere 50 Mbps pero puede superar los 120 Mbps para vídeo de 8K a 60 fps

Para la próxima generación de servicios de videovigilancia, la ciudad inteligente tendrá que alejarse del modelo comercial tradicional basado en “implementar el sistema y entregarlo”. En vez de ello, las ciudades inteligentes migrarán a un modelo de videovigilancia como servicio (VSaaS). En VSaaS, la grabación y el almacenamiento de vídeo, y la administración y el monitoreo de hardware y servicios, se brindan a los usuarios a través de la nube y son administrados por el proveedor del servicio.

Si hacemos referencia a los datos, en China se han desplegado 180 millones de cámaras para implementar el “Carnet del Buen Ciudadano”, en el que las cámaras están dotadas de soluciones de inteligencia artificial (de momento, “solo” 20 millones de los 180 tienen incorporado IA) para “evaluar” el comportamiento de los ciudadanos y quitarles puntos de su carnet de ciudadano.

 

Conclusiones

A pesar de que las primeras oportunidades relacionadas con 5G surgirán para el sector telco, el sector corporativo tiene que estar atento ante cualquier mención de sus clientes a los casos de uso mencionados anteriormente.

No obstante, el primer gran obstáculo lo encontrarán las compañías de telecomunicaciones, ya que el desarrollo del 5G implica que los operadores tendrán que fabricar las redes del futuro más rápido que nunca y con un impacto mínimo en sus procesos de negocio.

El operador necesitará una clara estrategia para mejorar sus redes de transporte actuales, que son las que sostienen las redes macro que llevarán la gran parte del peso. Para este cometido deberán migrar a un ambiente SDN y NFV como medida para reducir las complejidades y costes de sus redes de transporte.

Se estima que en 2025 habrá 80.000 millones de dispositivos conectados. El internet de las cosas (IoT) aspira a conectar simultáneamente nuestras casas, coches, relojes y ciudades a la red; así como a cubrir la creciente demanda de análisis de datos en tiempo real, para predecir y ejecutar procesos. Es por ello que el 5G se presenta como el impulsor de la hiperconectividad, la transformación digital y la economía del futuro. El 5G será una tecnología clave para satisfacer las demandas y necesidades de la sociedad conectada, así como hacer realidad la digitalización del resto de industrias.

 

Gregorio Recio
gregorio.recio@nae.es

Gorka Riocerezo
gorka.riocerezo@nae.es

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