Innovar desde las personas, el nuevo paradigma de las empresas

Sabemos empezar el camino de la innovación, pero no cuándo alcanzaremos la meta

La vida ocurre y transcurre entre conversaciones con otra persona, contigo mismo, con un buen libro… Las tenemos tan integradas en nuestro día a día que a veces olvidamos lo importantes que son. Nos hacen pensar, enriquecen y permiten ver el mundo desde otros puntos de vista. Algunas transcurren sin más, pero otras nos inspiran y se quedan, porque nos hacen soñar o nos invitan a arriesgar y, por qué no, a avanzar. Si echamos la vista atrás, encontraremos aquella conversación que nos hizo abrir los ojos y tomar la decisión que a día de hoy hemos transformado en acción.

Nos rodeamos de buenas conversaciones cuando buscamos inspiración. Compartiendo, crecemos, conectamos con nuevas ideas y encontramos oportunidades donde antes no las veíamos. No siempre es fácil encontrar una buena conversación, requiere invertir tiempo, paciencia, curiosidad e ilusión. Compartir conversaciones con personas más allá de nuestro sector o ámbito nos permite descubrir una zona mágica, lejos de lo que ya sabemos o conocemos. Existen un sinfín de sorpresas detrás de cada persona, historias personales y aprendizajes que, independientemente del ámbito de trabajo u otras características, son capaces de inspirar.

Hoy en día es más relevante que nunca encontrar inspiración

Nuevas tecnologías que no siempre sabemos cómo aplicar, mercados agresivos, fuga de talento, sociedades con necesidades que evolucionan más rápido de lo que lo hace el mercado y, en definitiva, poco espacio para innovar. ¿Dónde están los océanos azules? ¿Cómo nos diferenciamos? ¿Cuál es la estrategia? ¿Cómo retenemos el talento? ¿Qué necesitamos como empresa o como sociedad?

Tenemos que innovar y el tiempo empieza ya. ¿Pero por dónde empezamos? Nadie ha creado una fórmula mágica para ello. Tenemos métodos como design thinking o lean startup, herramientas como visual thinking, mapas de empatía o casos reales de innovación. Se podría decir que sabemos empezar el camino de la innovación, pero no cuándo alcanzaremos la meta.

Eso nos preocupa, no sabemos cuánto tendremos que invertir hasta tener un retorno, pero sabemos que el tiempo se acaba y que lo que antes eran ideas con muchos años de buenas cosechas, ahora ya no existen, puesto que todo cambia más rápido. Los resultados de empezar el camino hacia la innovación son difíciles de predecir en tiempo y forma. Somos CEOs de compañías en un mercado que cambia a gran velocidad, sabemos que tenemos que innovar y que eso implica arriesgar.

Nada más allá de lo que ya hicimos en su momento, solo que ahora es global, digital, de cambios rápidos, de sociedades conectadas cada vez más exigentes y de competencia que no deja de crecer.

La inspiración es la chispa de la innovación

Toda innovación empieza con un presentimiento de que hemos encontrado lo que el mundo necesita y podemos ofrecerle. Esto, sin excepción, nos puede suceder en cualquiera de nuestras conversaciones. Por tanto, crear barreras imaginarias entre nosotros es, sin lugar a duda, una mala decisión.

El camino hacia la innovación se inicia el día en que abrimos la puerta y vemos que dentro y fuera de la empresa, todos y todas sumamos. Necesitamos utilizar lenguajes globales, sin tecnicismos; crear espacios abiertos, sin jerarquías, sin grupos, dónde en equipo ganemos; entender lo antes posible que las personas de nuestra empresa y de fuera, con un sinfín de historias inspiradoras, son las que podrán ayudarnos a innovar. Porque como ya sabíamos, la innovación empieza por inspirar, conversar, colaborar, compartir y co-crear.

Nae Sueña

En Nae apostamos firmemente por la colaboración tanto interna como externa, puesto que sabemos que en equipo llegaremos más lejos. La diversidad y la globalidad nos enriquecen, y en cada conversación miramos el mundo con otros ojos. Conjuntamente, con nuestro talento, conocimiento, experiencia y pasión somos los protagonistas de nuestro programa de innovación global.

Inspirado en design thinking y en lean startup, hemos creado el movimiento Nae Sueña, que nos da las herramientas, los canales, la agilidad y la dinamización necesaria para innovar y sumar en equipo.

El día que decidimos que queríamos crear un programa de innovación global, supimos que aquello no podía estar diseñado por un comité de dirección. El programa tenía que ser de todos y todas, y para ello necesitábamos diseñarlo conjuntamente. Sí, arriesgamos y empezamos el camino, con todo lo que sabíamos sobre innovación, con la ilusión y el compromiso de nuestro talento.

Hoy tenemos la suerte de contar con un modelo de innovación distribuido por toda la compañía, lleno de oportunidades, que nos enamora. Y sobre todo, que pone a las personas en el centro y las empodera, porque todas pueden tener un presentimiento y ese puede ser el principio de la innovación. Solo así se consigue crear un modelo sostenible, realizable, alcanzable, global y con resultados.

Nuestra receta es poner el talento de Nae en un espacio abierto de conversaciones, de colaboraciones y removerlo en conjunto, inspirando, enamorando, acompañando y haciendo que en este programa el conjunto seamos los protagonistas.

Porque como os decía, nuestra vida está hecha de conversaciones, y solo escuchando y trabajando en equipo nos inspiramos, generamos compromiso, sumamos fuerzas, puntos de vista y creamos lo que el mundo realmente necesita.

 

Susana Magrans

susana.magrans@nae.es

Saber más:

Nae trabaja con operadores de telecomunicaciones, grandes empresas y administraciones públicas para anticipar los retos de crecimiento y transformación del mercado, mejorando su estrategia de negocio y eficiencia operativa. Con sedes en España, Colombia, México, Brasil y Costa Rica el equipo de Nae está formado por más de 600 profesionales.